miércoles, 15 de julio de 2009

Parte de mi


Hace algún tiempo que no subo nada, ahora mismo estoy de vacaciones en la playa, y he encontrado un rato para terminarlo de escribir y un lugar donde apropiarme de Internet para subirlo aquí ;) Espero que os guste y como siempre, gracias por leerlo..=)



Cuando la noche invadió mi habitación, envolviéndola de oscuridad, volví a recordarte.Me sentía sola, perdida entre esas sabanas que extrañaban tu presencia. Cerré los ojos y me enterré entre ellas, cada esquina, cada reflejo, cada roce, llevaba impregnado tu aroma. Me giré en la cama, buscando una postura en la que poder dormir, sin éxito, me incorporé y camine hacia la ventana con pasos silenciosos. Al llegar a ella, acerqué una silla y me senté al tiempo que reposaba mi cabeza sobre el alféizar de la ventana, quedando en mi campo de visión únicamente las estrellas.Las miré largo rato, observándolas poco a poco, en todo su resplandor de la noche.Pero no había una, que no me recordase a ti. En mi pecho comencé a sentir un sentimiento nuevo hasta entonces, nostalgia. Te echaba de menos, no podía negarlo, te necesitaba tanto.No se en que momento de mi vida comenzaste a ser tan primordial, solo se, que lo eres. Ese sentimiento era extraño, no era alegre, pero tampoco triste...Pensando en ello quedé en silencio junto a la ventana, preguntándome porque me encontraría allí tan lejos de ti. Lentamente y sin que apenas me diese cuenta de ello, mis párpados se cerraron dando paso a un sueño ligero y haciéndome olvidar todas mis preocupaciones.En el aparecías tu, a mi lado. Sin necesidad de mirar a las estrellas para saber q sigues vivo y que te acuerdas de mi. En el sueño, tu me mirabas y sonreías como antaño. En el sueño, todo era exactamente como recordaba antes de mi partida. Pero como todo sueño, acabó. El sol comenzó a aparecer a lo lejos en el horizonte, y su luz me hizo abrir los párpado y despertar. Una lágrima rodaba por mi mejilla, que rápidamente fue sustituida por una tenue sonrisa. Tu no estas aquí, pero cada vez que cierro los ojos, te veo. Cada vez que hablo, te escucho. Cada vez que noto un escalofrío recorriendo mi espalda, recuerdo tus abrazos. Se que estas lejos, pero yo, aun te siento parte de mi.