
Quítame la ropa, no, arráncamela.
Solo importas tu y el ahora. Cógeme en tus brazos y bésame mientras me sujetas contra la pared. Deja que mis manos te desnuden y mis labios te recorran por completo. Sedúceme, hazme tuya. Haz que grite tu nombre hasta quedarme sin voz.